El reloj (Maravillas Modernas)
No hay nada más atemporal que el propio tiempo. El hombre comenzó a medirlo cuando advirtió las sombras que proyectaba el sol y observó sus cambios a lo largo del día. Hoy en día, los relojes atómicos, cuya precisión es de milésimas de segundo, lo controlan y miden todo: desde el movimiento de los satélites, …